
Cardona queda a media hora de Solsona, ya en el Bages, y su parque de vivienda cuenta dos historias a la vez. Arriba, la vila vella se agarra a la ladera bajo el castillo y la colegiata de Sant Vicenç, con calles en fuerte pendiente, portales estrechos y casas medievales de tres y cuatro alturas apoyadas unas en otras. Abajo, junto a la carretera y la Muntanya de Sal, se extienden las promociones de cuatro y cinco alturas que levantó la minería de potasa desde los años cuarenta hasta los setenta.
Trabajar en la villa exige por tanto dos métodos distintos, y la medición decide cuál toca desde la primera foto de la fachada. En la parte alta se cuenta la pendiente y el acarreo; en la parte baja, las plantas de escalera y el desnivel del portal. En ambos casos el resultado se escribe con su importe y su fecha antes de que el equipo cruce la puerta.
Encargos de herederos, notarías y ventas
Cardona lleva desde el cierre de la mina, en 1990, con un movimiento constante de vivienda: pisos que quedaron vacíos cuando las familias marcharon a Manresa o al Vallès, casas de la parte alta compradas para rehabilitar y un turismo que ha ido convirtiendo inmuebles del casco en alojamientos. De ahí sale buena parte de los encargos que atendemos.
El resto son herencias clásicas y viviendas que salen a la venta tras un traslado a una residencia. Muchos propietarios viven fuera y organizan la operación por teléfono, así que el papel con las partidas y el calendario viaja por correo y se comenta en una llamada. Es suficiente con que una persona de confianza franquee la puerta en la visita y en la jornada de trabajo; entretanto vamos mandando fotografías del avance.
Vaciado de casas y golfas en Cardona
En la vila vella la casa es estrecha y profunda, con dos crujías, escalera de caracol o de tramo muy corto pegada a la medianera y desnivel entre la puerta de calle y la primera planta. Debajo suele haber bodega excavada y arriba, un desván con la solera de la cubierta a la vista. Los rellanos apenas dan para una persona con carga, así que el desmontaje se hace dentro de la propia habitación y las piezas salen de una en una.
En el barrio minero el esquema es otro: bloques de cuatro y cinco plantas con escalera recta y ancha, un par de accesos por descansillo y pisos de entre sesenta y setenta y cinco metros que reparten tres habitaciones de dimensión corta, cocina prolongada en galería y trastero en el desván comunitario o en el sótano. La mayoría se construyó sin ascensor, de modo que el trabajo se mide en tramos bajados a mano, aunque el peldaño resulta cómodo y el paso, holgado.
Calles de la vila vella
Casas medievales de tres y cuatro alturas en pendiente, con desván y bodega.
Entorno del castillo y la colegiata
Tramos de acceso restringido con franja horaria acordada.
Bloques del barrio minero
Fincas de cuatro y cinco plantas de los años cincuenta y sesenta, con escalera larga.
Explanadas y zonas de carga
Puntos llanos donde el camión aguarda mientras baja el volumen.
Carga por tandas con la barandilla forrada
En la parte alta la jornada se organiza alrededor del punto llano más próximo: allí espera el camión y hasta allí se acarrea a mano cuesta abajo, con carretilla cuando el firme lo permite y en la franja horaria acordada para los tramos de acceso restringido. Se protege el pasamanos y la jamba, y se trabaja de arriba abajo empezando por el desván.
En los bloques del barrio minero el planteamiento cambia: el vehículo se sitúa a pie de portal y la escalera recta admite piezas enteras, así que el ritmo lo marca la cadena de personas entre la vivienda y la caja del camión. El trastero del desván comunitario se despeja en paralelo. Ambos casos terminan igual: estancias barridas, anexos incluidos, fotografías de la entrega y llaves de vuelta el día previsto.
Visita de medición o vídeo del acceso
Anotamos metros y plantas, abrimos armarios, golfa, celler y trastero, comprobamos si hay ascensor y marcamos el punto donde puede aguardar el camión. Quien vive lejos nos manda esas mismas tomas grabadas con el móvil.
Documento con cifra y calendario
Llegan las horas de equipo, los portes, los kilos de deixalleria y el descuento de lo recuperable, y al lado el día de entrada y el de devolución de llaves. Se lee con calma y se enseña a quien haga falta.
Jornada con el día ya apalabrado
Entramos a la hora acordada, forramos rellano, barandilla y peldaños, desarmamos arriba lo que la escalera no deja girar y clasificamos hierro, madera, ropa y aparatos eléctricos desde el primer porte.
Llaves devueltas en la fecha prevista
La casa se entrega escobada, con las fotos de cómo estaba y cómo queda, y con los albaranes del gestor. Si asoma algo que la medición no reflejaba, lo ves antes de que nadie lo toque.
Retirada de arcones, somieres y trastos de pajar
De los pisos del barrio minero sale el ajuar completo de una época: dormitorios de chapa de nogal, comedores con vitrina, sillas de escay, estufas de butano, máquinas de coser, radios y una cantidad notable de textil bien conservado. Aparece también herramienta de taller y, con cierta frecuencia, utillaje relacionado con la mina que la familia guardó como recuerdo y que conviene apartar antes de tocar nada.
Las casas de la vila vella añaden bodega y desván: garrafas, botellas, cestos, muebles retirados, marcos, baúles y madera de derribo. Cuanto sigue teniendo utilidad se encamina a entidades sociales y al mercado de ocasión; los aparatos eléctricos, la madera y el hierro se separan sin salir del piso; y cada fracción viaja a gestor autorizado acompañada del papel que la acredita, guardado por si alguien lo reclama.
Horas, portes y kilos de vertido del importe
Cardona demuestra bien por qué la cifra se calcula sobre la calle y no sobre la escritura. Dos viviendas de setenta metros, una en la vila vella y otra en un bloque de la parte baja, arrojan importes distintos porque una suma pendiente y acarreo y la otra suma tramos de escalera con paso holgado. La medición anota cuál de los dos escenarios se aplica, cuántas alturas hay, qué guardan bodega o desván y dónde puede esperar el camión, y con eso se cierra el importe y el día de entrega de llaves.
Dinos en qué parte de la villa está la casa y qué anexos suma. El alcance íntegro lo tienes en servicios y el capítulo de los plazos, en preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes en Cardona
¿Qué pasa con los papeles, la ropa y las fotos de familia?
Se apartan antes que nada. Escrituras, contratos, libretas, cartas, álbumes, joyas, medallas y todo aquello que tenga carga afectiva acaban en cajas rotuladas que se entregan a la familia; nada personal sale por la puerta sin que alguien de la casa lo haya visto antes.
La ropa en buen estado va a entidades de reutilización textil, y los muebles, los electrodomésticos que arrancan y la herramienta que conserva uso buscan segunda vida antes que contenedor.
Pásanos una lista de lo que buscáis —una escritura concreta, un reloj, una fotografía— y la llevamos encima estancia por estancia mientras se despeja, con aviso en el momento en que algo asoma. En una casa de familia esa tarea pesa tanto como el camión.
¿Y si en la casa hay uralita, pintura vieja o aparatos con gas?
Se identifican en la medición y viajan por su propio camino. Las placas de fibrocemento del cobertizo, los botes de pintura y disolvente, los aceites, las baterías y los aparatos de frío con gas refrigerante son residuos peligrosos y se derivan a empresas especializadas e inscritas para tratarlos, que emiten su documentación.
Eso aparece en el presupuesto como una línea propia, con su importe separado del resto, para que sepas exactamente qué estás pagando y por qué. Detectarlo antes de empezar es una de las razones de medir la casa entera, cobertizo y pajar incluidos, en lugar de dar un precio por teléfono sobre los metros que figuran en la escritura.
¿Tu casa está en Cardona? Te cerramos importe y fecha por escrito
690 220 944